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Inteligencia artificial que enseña, realidad virtual que cuida: así es el nuevo número de Publicaciones

Reseña del volumen 56(1) de la revista Publicaciones (Universidad de Granada): trece artículos en acceso abierto sobre inteligencia artificial, salud digital y educación STEAM, investigados sobre el terreno en Perú, México y Chile.

Reseña del volumen 56(1), enero-junio de 2026, de la revista Publicaciones (Universidad de Granada)

La revista Publicaciones, editada por la Facultad de Ciencias de la Educación y del Deporte de Melilla (Universidad de Granada), abre 2026 con un número que se lee como un mapa del momento que vive la educación: trece artículos, organizados en cuatro secciones, que exploran cómo la inteligencia artificial, la salud digital y las tecnologías emergentes están cambiando la forma de enseñar, de aprender y de cuidar. El volumen 56(1), coordinado como editor invitado por Klinge Orlando Villalba Condori, tiene además un hilo conductor reconocible: el enfoque STEAM, esa manera de enseñar ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas de forma integrada, resolviendo problemas reales en lugar de estudiar cada asignatura por separado.

Si tuviéramos que resumir el número en una idea, sería esta: la tecnología más avanzada solo transforma la educación cuando se pone al servicio de una buena pedagogía, y no al revés.

Cuando la inteligencia artificial entra en el aula

La primera sección se ocupa de la gran protagonista del momento: la inteligencia artificial generativa, la misma tecnología que hay detrás de los chatbots que millones de personas usan a diario. Tres trabajos la examinan desde ángulos complementarios.

El equipo de Gustavo de-Avila-Herrera presenta una plataforma móvil de aprendizaje adaptativo para matemáticas de primaria construida no con un único modelo de lenguaje que lo hace todo, sino con varios «agentes» especializados que se reparten el trabajo: uno analiza cómo aprende cada estudiante, otro diseña la secuencia de ejercicios personalizada, y así sucesivamente. Es un poco como pasar de un empleado que hace de todo a un equipo donde cada cual domina su oficio.

Eloisa Paredes-Cayllahua propone algo especialmente interesante para docentes: un catálogo de patrones para formular instrucciones a la IA (lo que en la jerga se llama prompt engineering) basado en la teoría de Vygotsky, el psicólogo que explicó cómo aprendemos mejor con la ayuda ajustada de alguien más experto. La idea es que el chatbot no dé la respuesta sin más, sino que acompañe al estudiante paso a paso, como haría un buen tutor.

Cierra la sección Karina Condori-Bustincio con una reflexión crítica muy oportuna: ¿qué pasa cuando delegamos demasiado pensamiento en la máquina? Su trabajo analiza la «descarga cognitiva» —ese dejar de esforzarse porque la IA ya resuelve— y advierte de que los sistemas actuales, entrenados para complacer al usuario, tienden a evitar precisamente la fricción intelectual que necesitamos para aprender.

Metodologías activas: aprender haciendo (con ayuda tecnológica)

La segunda sección reúne cuatro experiencias donde la filosofía STEAM se hace práctica. María Graciela Villalba-Condori y Carla Cuya-Zevallos trabajaron con un centenar de estudiantes de enfermería en Perú, combinando inteligencia artificial, pensamiento de diseño y aprendizaje-servicio: los futuros profesionales usaron la IA para buscar y validar evidencia científica y la aplicaron después en talleres educativos con familias reales. Aprender ayudando, con rigor.

Mercedes Araya-Day y Roberto Araya abordan un problema doble: el estancamiento del aprendizaje STEM y la crisis de obesidad infantil. Su propuesta utiliza IA con «cadenas de pensamiento» para descifrar cómo razonan los estudiantes sobre nutrición y metabolismo, convirtiendo un contenido abstracto de biología en algo conectado con la propia vida y salud.

Silvia Paiva-Centeno evaluó en una escuela de Arequipa el uso de videojuegos educativos con Kinect —el sensor de movimiento de Microsoft— para estimular el desarrollo motor y cognitivo de niños de primaria: coordinación, lateralidad, esquivar obstáculos… jugando con el cuerpo entero. Y el equipo de Óscar Cabral Mier introduce un concepto nuevo, la «transperiencialidad», para explicar algo que cualquier docente reconoce: que la formación del profesorado no sigue trayectorias lineales y ordenadas, sino caminos complejos donde experiencia, reflexión e identidad se entrelazan.

Salud digital: tecnología que cuida el cuerpo y la mente

La tercera sección es quizá la más cercana a la vida cotidiana. Miguel Ángel Ortiz-Esparza y sus colegas diseñaron Endemic Rescue VR, una aplicación de realidad virtual probada con quince alumnos de quinto de primaria con TDAH en México: entornos inmersivos y multisensoriales pensados para entrenar la atención sostenida, uno de los grandes retos de este trastorno.

Fiorella Molina-Martínez y Gonzalo García-Martínez evaluaron durante seis semanas un chatbot de apoyo emocional con treinta adultos con síntomas de ansiedad en un centro comunitario de salud mental. El interés del estudio está en su contexto: comunidades periurbanas con acceso limitado a servicios sanitarios, donde estas herramientas digitales pueden acercar un primer nivel de apoyo a quien de otro modo no lo tendría.

Los otros dos trabajos miran a la trastienda tecnológica de la sanidad. El equipo de José Olmedo-Cisneros propone una arquitectura para monitorizar la diabetes de forma continua, con alertas bidireccionales y estándares de interoperabilidad que permiten que los datos del paciente circulen sin fricciones entre dispositivos y sistemas clínicos. Y Julia Calderón-Reyes y sus colaboradores analizan señales cerebrales (EEG) mediante espectrogramas para clasificar estímulos auditivos, un paso hacia software adaptativo capaz de detectar respuestas de malestar y ajustarse a cada persona: neurotecnología con vocación de accesibilidad.

Ciencia de datos: del lenguaje tóxico a la adopción tecnológica

La sección final aborda dos caras de la transformación digital. El equipo de Alison Serruto-Castillo presenta CondRoBERTuito, un modelo de lenguaje entrenado para «desintoxicar» textos en español: reformular mensajes ofensivos conservando su significado, con una virtud poco frecuente en este campo: presta atención a las variedades regionales del español, incluyendo expresiones locales peruanas. Un recordatorio de que el procesamiento del lenguaje natural no puede tratar el español como si fuera uno solo.

Por último, Katherine Afata-Ataucuri y Héctor Cardona-Reyes examinan qué factores llevan a los estudiantes universitarios a aceptar y adoptar —o no— las tecnologías digitales, a partir de una amplia población de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa. Porque de poco sirve la mejor herramienta si quien debe usarla no la incorpora a su día a día.

Un número con acento iberoamericano y vocación práctica

Más allá de los temas, este 56(1) retrata una comunidad investigadora muy activa en Perú, México y Chile, con centros como la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, el CIMAT de Zacatecas o la Universidad Católica de Santa María colaborando entre países. Es ciencia hecha desde contextos concretos —una escuela de Arequipa, un centro de salud comunitario, aulas mexicanas— y pensada para volver a ellos.

Como señalan en su editorial Francisco Tomás González Fernández, editor de la revista, y Fatima El Mahraoui El Ghazzaz, el conjunto subraya la relevancia creciente de marcos educativos interdisciplinares como STEAM, que combinan conocimiento científico, innovación tecnológica, creatividad y aprendizaje activo para preparar a los estudiantes ante una sociedad cada vez más digital e interconectada.

El número completo está disponible en acceso abierto, bajo licencia Creative Commons BY-NC-SA. Una invitación, en definitiva, a asomarse a cómo se está repensando la educación —y la salud— en la era de la inteligencia artificial, contada por quienes la investigan sobre el terreno.


Publicaciones, vol. 56, n.º 1 (enero-junio 2026). Facultad de Ciencias de la Educación y del Deporte de Melilla, Universidad de Granada. Editor invitado: Klinge Orlando Villalba Condori. eISSN: 2530-9269.